CREMA UNTABLE DE ALGARROBA (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Que desastre soy de verdad! Os podéis creer que ayer se me olvidó subir el post? Me acordé a eso de las 9 de la noche cuando salí de clase y ví a Mr. Flanero que aprovechando que estos días estamos sin niñas (benditas convivencias, desde aquí aprovecho para reclamar a quién corresponda unas anuales exclusivamente para padres, sin niños jajaja) vino a buscarme para volver a casa dando un paseo sin escuchar a dos vocecitas por detrás diciendo: tengo  hambre, estoy cansada, me aburro de andar, tengo calor, tengo frío, me duelen los pies, amaaa has traído agua,... (os suena verdad??).

Bueno a lo que iba que me disperso, el caso es que me acordé del post al ver a Mr. Flanero porque el pobrecito mío es mi probador de recetas, el que sufre todos mis fracasos culinarios jiji. 

Pero en fin que como casi todo tiene solución, pues aquí os traigo aunque sea con un día de retraso una nueva receta estupenda para la merienda de los peques y muy sana. La receta original es del Chef Bosquet. Tiene recetas bastante interesantes sin gluten y sin lácteos y esta concretamente era una de esas pero aún así hice mi propia versión ya que originalmente la receta está pensada para hacer con cacao, pero yo como sigo trasteando con la harina de algarroba pues decidí usarla y el resultado fue espectacular. El sabor es exactamente el mismo que una marca de crema de algarroba que hay en el mercado y cuyo precio es en mi opinión bastante caro.

Para mi versión de esta crema utilicé 100 gr. de anacardos crudos, 75 gr. de sirope de agave, 35 gr. de harina de algarroba y 70 gr. de agua.

No varié las cantidades de la receta original, sólo los ingredientes. El sirope de agave puede parecer mucho pero le hace falta porque la algarroba es bastante amarga.

Lo primero que hice fue triturar los anacardos en mi molinillo vintage de café hasta formar una pasta. Luego pasé esta mezcla a un robot de cocina, agregué el resto de ingredientes y trituré de nuevo hasta conseguir una crema homogénea.

Usé al principio el molinillo de café porque tiene bastante más potencia que el robot y así en el resultado final no se aprecian tanto los cachitos de anacardo y queda una crema untable con una textura mucho más suave.

Para conservarla la metí en un bote de cristal con cierre hermético y la guardé en la nevera. 


Aunque como lleva mucho menos contenido en grasa que la original y no se va a endurecer si la guardamos en frío yo prefiero sacarla de la nevera un poco antes de consumirla para que esté a temperatura ambiente y sea más fácil de extender.

On egin.

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