DONUTS DE CALABAZA (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Esta semana vengo con energías renovadas, y es que no hay nada mejor que irse a desconectar unos días y ver a la familia y comer cosas ricas de las de pueblo de esas que no tienen ni colorantes ni conservantes ni rarezas, de las de toda la vida, que nos sientan tan bien y tomarse algo calentito pegadita (en mi caso muy muy pegadita jeje) a una chimenea, una estufa o a cualquier fuente de calor.

Tengo que decir que es la segunda vez en mis taitantos años que voy al pueblo en esta época del año y si ya en primavera y en verano me parece precioso, ahora en otoño, mi estación favorita del año, aquello me parece un auténtico paraíso terrenal. Aquellos paisajes son realmente inspiradores y tranquilizadores y siempre me traigo ideas nuevas para seguir trasteando pero de momento esta semana voy a tirar del cajón de las recetas de reserva que ya había adelantado hace algunas semanas en Instagram (@elflanb) y os voy a enseñar a hacer un capricho dulce y rico con un ingrediente que sorprende pero no precisamente por raro, si no porque no es un habitual de las recetas dulces.

Hoy os propongo hacer unos donuts de calabaza. Si si, calabaza!! Os van a sorprender, el sabor desde luego no se nota nada, en casa costó que los probaran porque están acostumbrados a comer calabaza en platos salados como purés o cremas pero la verdad es que una vez probaron repitieron.

Para hacerlos tan sólo vamos a necesitar 80 grs. de harina de avena sin gluten (yo molí copos de avena sin gluten en el molinillo de café), 75 grs. de harina de trigo sarraceno (también molí el trigo sarraceno en el molinillo de café), 1 chorrito de edulcorante, 1 cdita. de canela, 1/2 cdita. de bicarbonato, 1 1/2 cdita. de zumo de limón, 125 ml. de leche de arroz, 65 grs. de puré de calabaza y margarina para engrasar el molde.

Lo primero que hice fue el puré de calabaza. Lo hice en el horno para que tuviera la menor cantidad de agua posible. Simplemente pelé y troceé la calabaza y la puse en una bandeja de horno durante unos 30 minutos. La dejé enfriar y la trituré con la batidora.

Ahora empezamos a hacer estos donuts, pero antes de nada vamos a precalentar el horno a 200º que me conozco y sé que luego se me olvida.

Mientras en un bol echamos la harina de avena, la de trigo sarraceno, la canela y el bicarbonato. A continuación añadimos el edulcorante que hayamos elegido, la leche vegetal (yo os puse de arroz, pero con la de avena también están muy ricos), el puré de calabaza, y el zumo de limón (así conseguimos que el bicarbonato reaccione). Removemos hasta que nos quede una mezcla homogénea.

Engrasamos los moldes de los donuts con la margarina y repartimos la mezcla de forma uniforme en cada uno de los huecos.

Metemos al horno con calor arriba y abajo unos 15 minutos hasta que se doren. Tienen que quedar blanditos. Los dejamos templar unos 10 minutos antes de desmoldar y luego los ponemos sobre una rejilla.

Yo los adorné con un poco de glasa echa con azúcar glas y zumo de limón, para darles un toquecito gracioso, pero esto ya es opcional claro.

Cuando ya estén fríos del todo y si no desaparecen antes, los guardamos en la nevera en un recipiente hermético. Nos aguantan unos 5 días. 

On egin.

Comentarios