YORKSHIRE PUDDINGS (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


No os dejéis llevar por las apariencias, que no son magdalenas ni muffins ni nada por el estilo que seguro que ya estabais pensando ya está la tía esta otra vez con unas magdalenitas, pues noooo jajaja.

Esta delicia son unos yorkshire puddings también conocidos como popovers. Son una especie de panecillos que se acostumbran a comer con mermelada o como acompañamiento de un buen asado de carne porque lo cierto es que al tener un sabor bastante neutro van bien tanto con dulce como con salado.

Yo he hecho unas pequeñas modificaciones porque me apetecían como guarnición de una receta salada y he añadido un poco de nuez moscada y de orégano pero si no se lo echáis perfectamente os los podéis comer con un poco de mantequilla vegetal o una sabrosa mermelada.

Estos panecillos no suben mucho pero quedan muy tiernos y esponjosos por dentro y se conservan durante varios días guardados en un recipiente hermético.

Como veis yo los he hecho en unos moldes de magdalenas pero como consejo os diré que pongáis directamente la masa en el molde (necesitaremos un molde de cupcakes) engrasandolo antes con un poco de aceite porque si cometéis el error de hacerlos en moldes de papel como yo, buenos van a estar, ahora también os digo, que os va a costar un mundo quitarles el papel :-(

Vamos a necesitar 375 ml. de leche vegetal a temperatura ambiente, 3 huevos L también a temperatura ambiente, 230 gr. de harina de arroz, 25 gr. de almidón de tapioca, 1/2 cdita. de polvo de hornear, 1/2 cdita. de sal, 1/2 cdita. de goma xantana, 1 cda. de orégano en polvo, 1 cda. de nuez moscada y aceite de girasol para engrasar los moldes.

Primer paso: precalentar el horno a 230º y meter el molde de cupcakes dentro para que se caliente también mientras preparamos la masa.

En un bol ponemos la leche y los huevos y batimos a velocidad alta durante un minutos hasta conseguir una mezcla espumosa. 

En otro recipiente mezclamos todas las harinas junto con la sal, el polvo de hornear, el orégano y la nuez moscada e incorporamos poco a poco a la mezcla de la leche y los huevos.

Batimos todo una vez más a velocidad alta hasta conseguir una masa homogénea.

Sacamos la bandeja de cupcakes del horno y con ayuda de un pincel de silicona engrasamos todos los huecos con aceite y vertemos la masa sin llenar del todo los agujeros para que no se nos desborde la masa al hornear. 

Horneamos durante los primeros 15 minutos a 230º y los siguientes 30 minutos bajamos la temperatura a 175º.

Lo ideal es comérselos calientes, sin abrasarse claro, pero fríos también están muy ricos y esponjosos.

On egin.

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