MUG CAKE RED VELVET (sin gluten, sin leche, sin azúcar añadido y sin levadura)


Sé que hay mucha gente a la que no le entusiasma cocinar con el microondas, unos por temas de salud y otros porque las cualidades organolépticas de los alimentos varían al ser cocinados con este método.

Sea como sea, el caso es que este pequeño electrodoméstico es de los que más se utilizan en nuestra cocina a diario.

En mi caso en particular no estoy en contra de su uso pero sí es cierto que procuro no abusar de él pero reconozco que para darse un pequeño homenaje de vez en cuando y hacer un postre rápido y realmente delicioso que nos salve un desayuno o una merienda viene genial.

Este mug cake lo hice en verano. Una de mis miniflaneras no ha podido salir mucho de casa estos meses estivales así que una tarde me decidí a animarla haciéndole una merienda de uno de sus colores favoritos (sí, el rojo jeje, ya sé que dí la pista en el título) y que además fuera de su sabor favorito: chocolate!! (me temo que la pasión que esta niña tiene por el chocolate es herencia materna jiji).

Como todas las recetas que os enseño procuro que sean fáciles y rápidas de hacer y ésta no iba a ser menos. Las cantidades que os digo dan para dos tazas. En la foto veis que yo hice dos tazas pero de diferente tamaño pero sólo varía el tiempo de cocción, que en el caso del bizcocho más pequeño, fue menos evidentemente.

Para hacerlos utilicé 54 gr. de harina de arroz, 12 gr. de almidón de maíz, 12 gr. de fécula de mandioca, 2 sobrecitos de stevia (2 gr.), 1 clara de huevo, 30 ml. de aceite de girasol, 65 ml. de leche vegetal, 1 cdita. de cacao en polvo sin azúcar, colorante alimentario en pasta de color rojo, 1 cdita. de extracto de vainilla, 1/2 cdita. de zumo de limón, 1/2 cdita. de bicarbonato y 1/2 cdita. de vinagre de manzana.

El primer paso es hacer un buttermilk casera. Se trata de agregar unas gotitas de zumo de limón a la leche, remover y dejar reposar unos minutos pasados los cuales veremos que ésta se ha cortado.

Lo que vamos a conseguir con esto es un suero de leche que va a hacer que nuestros bizcochos, no sólo éste, sino todos en general nos queden mucho más esponjosos y a pesar de que lleva limón no os preocupéis porque no le da para nada sabor ácido, es más, ni se nota.

Mientras se hace nuestra buttermilk en un bol vamos a mezclar todas las harinas junto con el cacao (no hace falta tamizar), la stevia, el aceite, la clara de huevo, el extracto de vainilla y el colorante rojo y vamos a mezclar con una varilla hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grumos.

Cuando la tengamos, añadimos la buttermilk y volvemos a mezclar. Nos queda muy líquido pero que no cunda el pánico, es normal.

Para sustituir a la levadura vamos a echar el bicarbonato y el vinagre de manzana. 

Mezclamos por última vez y repartimos la masa en dos tazas llenándolas sólo hasta la mitad porque el bizcocho crece el doble de su tamaño y si las llenamos mucho se nos van a desbordar. 

Metemos las tazas en el microondas pero no en el centro sino en los bordes del plato giratorio a máxima potencia durante un minuto y medio.

Si con este tiempo no es suficiente, id aumentando el tiempo en pequeños intervalos para que no se os pase y quede incomible.

Nosotras nos los comimos así pero si tenéis nata vegetal, sirope de chocolate o algún yogur que os guste se lo podéis echar por encima eso ya lo dejo a vuestro criterio.

On egin.

Comentarios