BIZCOCHO DE ALGARROBA (sin gluten, sin leche, sin azúcar añadido, sin huevo y sin levadura)


Ya estamos otra vez a mitad de semana y en breve toca puente y como sé que vais a tener un poquito más de tiempo libre os traigo una receta de bizcocho que está de rechupete para que hagáis estos días.

Hace algún tiempo que tenía ganas de probar alguna receta con harina de algarroba, había probado las cremas untables de algarroba que están super ricas y alguna galleta pero siempre compradas nunca me había atrevido a hacer nada con este tipo de harina y hace unas semanas me decidí a comprarla pero la aparqué en el armario (ya sabéis como va esto no? jeje: falta de tiempo, perecita que te entra, etc etc).

Pero el domingo (buscando una excusa para no estudiar) me decidí a usarla en esta receta que en su momento encontré en cookpad.com y que archivé en mi carpeta de "recetas para hacer un día de estos".

La tuneé por supuesto para adaptarla a la versión sin leche y sin azúcar añadido y de paso  también la hice sin huevo utilizando semillas de lino que tampoco había usado nunca y sin levadura. 

El resultado fue un bizcocho esponjoso y ligero que una de las miniflaneras devoró casi por completo creyendo que era de chocolate (cuando le dije que no llevaba chocolate dijo que estaba tan rico que le daba igual jaja).

Para hacerlo utilicé 3 cdas. de semillas de lino molidas (las molí en mi molinillo vintage, si no tenéis uno lo podéis hacer en un robot de cocina) y 9 cdas. soperas de agua, 10 ml. de edulcorante líquido, 1/2 taza de almidón de maíz, 1+1/3 taza de harina de arroz, 6 cdas. soperas de harina de algarroba, 1 manzana rallada, 1 taza de leche de almendras, 100 ml. de aceite de girasol, 1 cda. de vinagre,  1 cdita. de bicarbonato, 1 chorrito de extracto de vainilla, 1 cdita. de canela en polvo, 1 cdita. de jengibre en polvo y 1 cdita. de nuez moscada.

Mezclamos todos los ingredientes en un bol con ayuda de una cuchara de madera o una lengua de plástico agregando justo al final el bicarbonato y el vinagre de manzana que es lo que hará la función del impulsor químico y conseguirá que nuestro bizcocho quede esponjoso.

A continuación forramos un molde con papel de horno, volcamos en él la masa y metemos al horno previamente precalentado a 180º durante 30 minutos aproximadamente.

Sacamos y dejamos reposar sobre una rejilla y ya está listo.

On egin.

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