TRONCO DE CHOCOLATE RELLENO DE CREMA DE CAFÉ (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Esta semana ya no me he podido resistir, tengo "cierta presión" en casa por parte de las miniflaneras que insisten en que empiece a planear ya las recetas para Navidad. Así que el domingo que es cuando suelo aprovechar para cocinar me decidí a probar esta receta que encontré en el blog de cierta marca archiconocida de chocolates pero evidentemente tuneada para que podamos disfrutarla sin riesgos.

No es especialmente complicada de hacer, pero si hay que tener un poco de paciencia para que nos quede bien.

Vamos al lío? Os cuento lo que vamos a necesitar: 100 gr. de chocolate negro para postres (nunca lo pongo pero obviamente es sin azúcar añadido, sin gluten y sin leche), 3 cucharaditas de café líquido, 5 huevos talla M, 100 gr. de margarina a temperatura ambiente y 30 gr. de margarina derretida, edulcorante, 60 gr. de harina de maíz, extracto de vainilla y fideos de chocolate para decorar.

Pues lo primero es precalentar el horno a 200º y de mientras coge temperatura, vamos a ir haciendo nuestro tronco navideño.

Tenemos que hacer una lámina de bizcocho esponjosa pero lo suficientemente resistente para que no se nos parta al enrollarla. 

Vamos a poner en un recipiente las claras y en otro las yemas de huevo. Empezamos batiendo las yemas añadiendo un chorrito de extracto de vainilla y el edulcorante o endulzante que prefiráis. Tenemos que batir las yemas hasta conseguir una masa ligeramente espesa y espumosa. En ese momento añadimos la harina de maíz tamizada y la vamos incorporando de forma muy suave, con movimientos envolventes y con muuuucha paciencia, porque a pesar de que la harina está tamizada nos van a salir grumos y hay que deshacerlos.

Ahora echamos unas 4 gotas de edulcorante en las claras de huevo y las montamos a punto de nieve. Cuando las tengamos las agregamos a las yemas.

Yo lo hice en tres veces, este paso es primordial para que el bizcocho quede esponjoso. Primero se vierte un poco de las claras a punto de nieve y con mucha más paciencia y ayudándonos de una lengua de plástico vamos incorporando las claras a las yemas con movimientos envolventes y lentos para que no se nos bajen las claras y pierda aire la masa. Hacemos esto dos veces más hasta terminar las claras.

Ahora vamos a engrasar y cubrir una bandeja de horno rectangular con papel vegetal y vertemos la mezcla en ella alisándola con ayuda de una espátula.

Horneamos unos 10 minutos.

Mientras vamos a preparar el relleno. Vamos a utilizar 100 gr. de margarina y la vamos a chafar con ayuda de un tenedor. Vamos a añadirle el edulcorante y las 3 cucharaditas de café líquido (en casa la única que lo toma soy yo y sólo tenía descafeinado así que ese mismo usé). Mezclamos todo bien hasta conseguir una crema y reservamos.

Ahora sacamos la plancha de bizcocho del horno. Lo retiramos de la bandeja y lo enrollamos sobre sí mismo despegándolo poco a poco del papel vegetal.

Este paso es delicado porque aquí es donde se nos suele partir, por eso hay que hacerlo en caliente, así aprovechamos la humedad que aún tiene el bizcocho pero además nos podemos ayudar de un paño húmedo para aportar más humedad y por tanto darle más flexibilidad al bizcocho.

Lo vamos a dejar así unos 10 minutos para que se quede esa forma. Pasado el tiempo lo desenrollamos y lo rellenamos con la crema de café que hemos hecho y lo volvemos a enrollar.

Y ya nos queda lo último: hacer la cobertura de chocolate. Simplemente derretimos el chocolate al baño María y cuando esté fundido y no antes, añadimos la margarina derretida. Mezclamos bien y dejamos reposar un poco para que coja un poco de textura.

Ya lo único que nos queda es poner nuestro tronco sobre una rejilla y bañar con el chocolate y antes de que se seque añadir unos fideos de chocolate para decorar.


Ahora sólo hay que dejar enfriar para que endurezca el chocolate y listo. 

Lo podéis conservar unos días en la nevera en un recipiente con tapa, aunque dudo que dure días jeje.

On egin.

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