MAGDALENAS DE ANÍS (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Se supone que aún debería de hacer buen tiempo no? Pues no, ya os digo yo que este año nos hemos llevado la palma en el norte porque ha hecho un verano horrible no, lo siguiente, y el otoño tampoco va a ser menos, y para no variar, el finde pasado no fue la excepción: lluvia, viento, rayos y truenos y una pereza enorme para salir de casa.

Total que ahí estaba yo vegetando en el sofá a ratos leyendo a ratos viendo series, cualquier cosa para pasar el rato cuando me entraron unas ganas locas de magdalenas y como hacía tiempo que tenía ganas de probar una nueva receta pues me puse a ello y la verdad que me quedaron muy ricas, tanto que para el día siguiente me dejaron sólo una para desayunar (sí la próxima vez las cerraré bajo llave, ya he aprendido la lección).

Para hacerlas vamos a utilizar 125 gr. de harina de arroz, 50 gr. de maizena, aroma de anís, 2 huevos M, 100 ml. de leche de arroz, 1 sobre de levadura de repostería, sirope de ágave, 50 gr. de margarina o mantequilla vegetal a temperatura ambiente y una pizca de sal.

Lo primero es ir precalentando el horno, que hoy no se me olvida, voy aprendiendo jeje.

Ahora vamos a ir mezclando la margarina, que habremos sacado una horita antes de la nevera, con el sirope de ágave. Se nos va a quedar una cosa rara, como si se nos hubiera cortado, pero es normal. Vamos a añadir ahora los huevos y a batir con una barilla. Después añadimos la leche y de nuevo volvemos a batir.

Ahora tamizamos la harina de arroz, la maizena, la sal y la levadura y la agregamos a la mezcla anterior. Normalmente no suelo tamizar ni la maizena ni la harina de arroz porque son muy finas y no se suelen formar grumos, pero estos días al haber tanta humedad en el ambiente estaba más compactada de lo habitual, así que la tamicé antes para evitar grumos en la masa.

Seguimos batiendo de forma manual la mezcla y cuando esté todo perfectamente integrado, cogemos un molde para cupcakes y ponemos una cápsula de papel en cada hueco del molde y rellenamos de masa hasta la mitad, para que al subir durante el horneado no se nos desborden las magdalenas.

Metemos al horno a 180º durante 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.

Sacamos del horno, desmoldamos con cuidado de no quemarnos y dejamos enfriar nuestras magdalenas sobre una rejilla.

Se nos conservan unos 4 días en un recipiente o una bolsa cerrados herméticamente.

Son una excelente opción para el desayuno o la merienda. Son esponjosas y con un ligero sabor a anís. Podéis rellenarlas también si queréis con mermelada o chocolate sin azúcar.

On egin.


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