BIZCOCHO DE CHOCOLATE SUPER ESPONJOSO EN MICROONDAS (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Y regresamos a la cruda realidad, ains, con lo bien que se está de vacaciones verdad? Os he tenido abandonad@s mucho tiempo, pero este año las vacaciones han sido un poco raras la verdad, he estado yendo y viniendo y haciendo y deshaciendo maletas todo el mes de agosto, y claro, así no hay quién cocine, ni quién suba entradas con recetitas ricas ni nada de nada. 

Eso sí, con tanto viajecito, me ha quedado claro, que aún estamos a años luz de que aquellos que tenemos alguna restricción alimentaria podamos ir sin nuestra "reserva" de productos sin gluten, sin leche, sin frutos secos,.... a algún sitio.

Os cuento: uno de mis destinos, fue un conocido parque de atracciones (no voy a dar nombres, pero tampoco es que haya muchos dónde elegir) en el que afortunadamente pude "colar" comida, porque si no, hubiera muerto de hambre. Os prometo que no encontré ni una sola opción sin gluten al margen de las típicas ensaladas con dos hojas de lechuga en un envase minúsculo con un precio prohibitivo o un restaurante de comida rápida en el que me dijeron que el menú sin gluten se reserva con antelación, algo de lo que no te informan cuando compras las entradas al parque, aunque preguntes por las opciones sin gluten, en fin.

En el hotel ocurrió algo más o menos del estilo. Al reservar la estancia y al hacer el check-in pedí un desayuno sin gluten y sin leche y me dijeron que no había problema. Pues oh! sorpresa: después de hacerme dar 50 vueltas para que me dieran el desayuno, porque no lo tenían preparado, me pusieron unas magdalenas sin gluten sí pero con leche. Los cereales guardados aparte pero el tazón y las cucharas junto a los cereales con gluten. El bollito de pan envuelto individualmente pero son de los que hay que darles un golpe de horno o de tostador, jeje, pues adivinar, si lo quieres tostado, lo tuestas en el mismo tostador que el resto, y de que te lo horneen, ni hablamos. Y la fruta y el embutido sin gluten tampoco estaban aparte si no compartiendo espacio con los panes y la bollería con gluten.

Tengo la suerte, de que hasta el momento, las trazas de gluten no me afectan, porque no soy celíaca, pero me cabrea, porque yo pedí un desayuno sin gluten, sin explicar mi problema de salud, y me aseguraron que no habría problema. A ver cuando se toma conciencia de que no es lo mismo ofrecer una comida sin gluten que que un celíaco, alérgico o intolerante al gluten, pueda comérsela, porque también hay que tener en cuenta las trazas.

Que conste que aún sigo esperando la contestación del hotel, porque evidentemente tampoco me quede callada.

Bueno, lo dicho que aún estamos a años luz de que un alérgico, celíaco, intolerante, con sensiblidad al gluten, a la leche o a cualquier alérgeno, pueda disfrutar de una comida fuera de casa con total seguridad, habrá que seguir trabajando en ello.

Y ahora sí, vamos al lío, que las vacaciones se acabaron y hay que cocinar y divertirse un rato.

Este bizcocho se hace rápido no, lo siguiente, es una opción genial para esos días en que os apetece algo dulce pero no tenéis ni tiempo ni ganas de pasar mucho rato en la cocina. Esta receta se la voy a dedicar a mi terapeuta Miriam de Me & You que le dije allá por junio que se le iba a enseñar y la pobre aún está esperando jeje.

Vamos a necesitar 75 gr. chocolate negro, 75 gr. de cacao en polvo, 125 gr. de mantequilla vegetal, sirope de ágave, 3 huevos, 3 cucharadas de leche de arroz, 55 gr. harina de arroz, 25 gr. de fécula de maíz, 1/2 sobre de levadura química, anís en grano, y un chorrito de extracto de vainilla.

Fundimos el chocolate con la mantequilla en un cazo al baño María, o en el microondas, a golpecitos de 30 segundos, para que no se nos queme y mezclando bien. Una vez fundido dejamos enfriar y reservamos. 

De mientras en otro recipiente batimos los huevos con el sirope, la leche y el cacao en polvo. Añadimos también un chorrito de extracto de vainilla y unos granos de anís. Luego agregamos la harina y la fécula de maíz poco a poco para que no nos salgan grumos y una vez mezclado echamos el chocolate fundido que teníamos reservado. 

Vertemos esta mezcla en un molde previamente engrasado y apto para microondas que sea profundo para que no se salga. 

Metemos al microondas entre 4 y 6 minutos a potencia máxima. Si veis que después de este tiempo aún no está añadís más tiempo hasta que al pinchar con un palillo éste salga ligeramente manchado de chocolate, no tiene que salir limpio del todo.

Hay que dejar reposar durante 5 minutos más dentro del microondas con la puerta cerrada. Luego lo sacamos, lo dejamos enfriar sobre una rejilla y desmoldamos.

Si preferís también podemos hacerlo al horno, los pasos son los mismos pero habría que tenerlo entre 25 y 30 minutos a 180º.

On egin.


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