CHEESECAKE VEGANA DE CHOCOLATE Y MANGO (sin gluten, sin leche, sin azúcar añadido, sin huevo y sin levadura)


Anda que no hacía tiempo que  tenía yo ganas de hacer una tarta de queso pero de las que me sentaran bien, vamos que no llevaran lácteos y cuando ví esta receta de marialunarillos me lancé de cabeza.

En vez de una versión así de tarta grandota (que tampoco es mala idea) hice como ella en vasitos pero cambié algunas cosas como la cobertura. Ella hace una especie de ganaché de chocolate pero no sé si es que me estoy haciendo mayor o que, el caso es que a mí entre la base y el relleno ya me parecía demasiado chocolate así que decidí acompañarlo con una crema de mango para darle un toque más fresco y no os podéis imaginar que buena idea!!

Para hacer estos vasitos de cheesecake necesité para la base  85 gr. de nueces, 20 gr. de cacao en polvo, 1 pizca de sal y 30 gr. de sirope de agave.

Para el relleno usé 150 gr. de anacardos crudos, 100 gr. de sirope de agave, 1 cdita. de extracto de vainilla, 1 pizca de sal, 20 gr. de cacao en polvo, 2 cditas. de zumo de limón, 85 gr. de agua y 85 gr. de aceite de coco.

Y finalmente para la cobertura de mango utilicé 300 gr. de mango congelado, 10 gr. de sirope de agave, 1 cdita. de zumo de limón, 1 chorrito de leche de arroz y 1 cdita. de jengibre en polvo.

Los anacardos deben de ser crudos, sin sal, ni nada. Tenemos que ponerlos a remojo un mínimo de 12 horas para que se ablanden y sea más fácil triturarlos. 

Cuando hayan ablandado, desechamos el agua y ponemos los anacardos en el baso de la batidora o de la picadora, lo que utiliceis y añadimos el sirope de agave, la vainilla, la sal, el cacao, el zumo de limón, el agua y el aceite de coco.

Trituramos todo hasta que nos quede una crema lisa y los anacardos se hayan desecho. Vertemos la mezcla en un bol y reservamos.

Ahora haremos la base para lo cual de nuevo necesitaremos o bien la picadora o bien la batidora. Lavamos las nueces y las ponemos en el vaso de la batidora o picadora con el cacao, la sal y el sirope de agave. Igual que con el relleno trituraremos hasta conseguir una masa lisa aunque esta vez será bastante más compacta.

Ayudándonos con una espátula o una cuchara, ponemos un poco de esta masa en el fondo de un vaso y sobre ella vertemos el relleno que habíamos reservado con anterioridad.

Mientras hacemos la cobertura de mango metemos los vasitos en la nevera para que empiecen a coger una textura más sólida.

Para la cobertura de mango vamos a utilizar otra vez la picadora. Pero ya prometo que es la última jaja.

Trituramos el mango troceado y aún congelado junto con el zumo de limón, el sirope, el jengibre en polvo y la leche de arroz (o cualquier otra) hasta que se queda una crema lisa y suave como si fuera un helado.

Sacamos nuestros vasitos de la nevera y les ponemos a cada uno una cucharada de esta crema por encima y si queremos lo alisamos con una espátula para que nos quede más bonito.

On egin.

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