COPA BLUE VELVET (sin gluten, sin leche, sin azúcar añadido y sin levadura)


De esto que vas a hacer un bizcocho red velvet y te das cuenta que no te queda colorante rojo pero te queda negro, azul y amarillo. Y de estos tres colores, pues el que más me gustó es el azul, así que tenemos ganador!! Hoy toca bizcocho azul o bizcocho pitufo como dijeron las miniflaneras jaja.

Cambié bastantes cosas en esta receta basada en esta otra de tartassingluten empezando por el color y terminando porque cuando me dí cuenta y fuí a sacar la foto alguien (no voy a acusar a ningún ratoncito que tengo en casa) se había zampado más de la mitad del bizcocho ella solita. Así que decidí improvisar este postre que al final quedó estupendo para poder enseñaros como hacer este bizcocho que aunque no lo parezca es de chocolate y que podéis utilizar para cumpleaños o cualquier celebración, o simplemente porque sí.

Vamos a utilizar 170 gr. de mantequilla de coco, 1 chorrito al gusto de edulcorante líquido, 350 ml. de leche de arroz y unas gotitas de zumo de limón para formar una buttermilk casera, 350 gr. de harina de arroz, 150 gr. de almidón de maíz, 2 huevos y 1 huevo de chía (1 cda. de semillas de chía y 3 cdas. de agua), 1 poco de colorante azul apto, 20 gr. de cacao, 1 cdita. de extracto de vainilla, 1 cda. de bicarbonato, 1 cda. de vinagre de manzana, 1 cdita. de sal, 1 yogur de soja, 1 chorrito de sirope de agave y 1 cda. de coco rallado.

Todos los ingredientes tienen que estar a temperatura ambiente para poder integrarlos en la masa correctamente y que no nos salgan grumos especialmente la mantequilla.

Lo primero para que no se nos olvide es precalentar el horno a 180º.

En un recipiente ponemos las semillas de chía junto con el agua. Removemos y esperamos a que se forme un gel. 

En otro bol, con la batidora de varillas batimos la mantequilla de coco junto con el edulcorante y los huevos y cuando veamos que éstos empiezan a espumar y a coger volumen añadimos el gel de chía.

Bajamos un poco la velocidad de la batidora si no quereis poner toda la cocina de color azul y con cuidado agregamos el extracto de vainilla y el colorante azul.

Ahora poco a poco y a velocidad baja echamos la harina, la sal y el almidón de maíz que habremos tamizado con anterioridad. Removemos un poco con una espátula para que al meter las varillas de la batidora no nos salte todo y acabemos formando una nube de harina y comenzamos de nuevo a batir a velocidad suave mientras poco a poco vamos echando la buttermilk.

Cuando tengamos una masa lisa y homogénea echamos el bicarbonato y el vinagre de manzana a la masa y le damos una última vuelta con la batidora.

Ahora engrasamos y enharinamos un molde y vertemos en él la masa.

Metemos al horno unos 35 minutos a 180º. Comprobar antes de sacarlo que el bizcocho esté hecho pinchándolo con un palillo. Si éste sale seco ya lo podéis sacar.

Esperar a que se haya templado antes de desmoldar y después de quitarlo del molde dejarlo enfriar completamente sobre una rejilla.

Podéis comerlo así directamente, sin hacer nada más, pero yo hice esta copa. Cómo? Fácil. Cogemos una copa bonita y vamos intercalando láminas de bizcocho con yogur vegetal, en este caso de soja, que previamente he endulzado con sirope de agave. 

Rematamos con una última capa de yogur y unas migas del propio bizcocho y añadimos para darle un toque de sabor un poco de coco rayado, y listo. Ya tenemos un postre súper original que va a gustar tanto a grandes como a pequeños y sobre todo muy sano.

On egin.

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