ROLLITOS DE CANELA - CINNAMON ROLLS (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Esta semana estoy más liada de lo que pensaba pero aún así he podido hacer una receta muy facilita y resultona que llevaba mucho tiempo queriendo hacer porque cuando podía comer gluten era uno de mis postres favoritos.

Me encantaba tomarme un té con uno de estos rollitos de canela y los echaba mucho de menos. Pasé tiempo buscando una receta que no fuera muy complicada y que se pareciera a los rollitos glutaneros y al final en cocinaconpoco.com encontré esta que os enseño a continuación pero que modifiqué para que no llevara azúcar y bajé un poco la cantidad de margarina del relleno porque no quería que fueran tan calóricos y tampoco les puse glaseado por encima, me gustaron así, quedan muy esponjosos y con un sabor delicioso a canela que me chifla.

Para los rollitos vamos a necesitar 1 sobre de levadura, 200 ml. de leche de almendras, 1 huevo talla M a temperatura ambiente, 5 ml. de edulcorante líquido, una pizca de sal, 80 gr. de margarina también a temperatura ambiente, 500 gr. de Mix B de Schär y harina de arroz para estirar la masa.

Y para el relleno usaremos 50 gr. de margarina a punto de pomada, 3 cdas. de canela en polvo y un chorrito de edulcorante.

Templamos un poquito la leche, añadimos la levadura y removemos. Reservamos.

En un bol grande, echamos la harina, el huevo, el edulcorante, un poquito de sal y la leche con la levadura y amasamos. Es mejor hacerlo con la mano, así la margarina se integrará mejor en la masa.

Seguimos amasando a mano hasta formar una bola que no se nos pegue en las manos. En ese momento tapamos el bol con un trapo húmedo y dejamos reposar mínimo una hora hasta que la masa aumente su tamaño.

Después echamos un poco de harina de arroz sobre una mesa y con ayuda de un rodillo estiramos la masa hasta formar un rectángulo con un cm. de grosor aproximadamente.

Mezclamos la margarina con la canela y el edulcorante formando una pasta marrón y la extendemos con ayuda de una cuchara o una espátula sobre la masa. 

Ahora enrollamos la masa y cortamos en porciones de un centímetro de grosor aproximadamente.

Colocamos cada uno de los rollitos ligeramente separados en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y horneamos a 220º durante unos 10 minutos.

Tienen que quedar blanditos.

Los dejamos enfriar sobre una bandeja y una vez fríos los guardamos en un recipiente hermético para que no se endurezcan.

Se conservan unos tres días en perfecto estado.

On egin.

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