ARROZ CON LECHE TRADICIONAL VEGANO (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Muy buenos días a tod@s y lo de buenos días es más que nada por educación y no porque el tiempo acompañe precisamente. Madre mía la que nos está cayendo desde el fin de semana que con tanta humedad nos van a salir champiñones hasta debajo del sofá. 

Por suerte ayer me vino la inspiración divina cuando fui a clase y decidí por si acaso llovía un poco, llevar un paraguas plegable en el bolso (lástima que no metí también unas katiuskas y una txalupa porque al salir de clase madre mía que "peaso" tormenta, si es que llovía por debajo del paraguas, por los lados y por todos sitios). Llegué a casa con el paraguas, algo que no suele ser habitual más que nada porque siempre se me olvidan en algún sitio, pero hecha una sopa.

Lo único que me apetecía era darme una ducha calentita, tumbarme en el sofá y disfrutar del arroz con leche que guardé bajo siete llaves en la nevera para que nadie se lo zampara (sé de 3 personas que en cuanto lean el post se van a dar por aludidas jaja).

Para que vosotr@s también podáis disfrutar del placer de este postre tradicional pero adaptado a nuestra dieta os cuento muy rápido lo que lleva.

150 gr. de arroz, 1´5 l. de leche vegetal, 1 palito de canela y la cáscara de un limón.

Este postre es de toda la vida pero os confieso que a mí nunca me ha salido bien, de sabor sí, pero la textura o me quedaba muy líquida o parecía engrudo pero con estas proporciones de leche y de arroz me sale perfecto, suave y meloso.

Lo primero que vamos a hacer para ayudar a que la leche espese es poner el arroz en remojo en la misma leche en que lo vamos a cocer y así el arroz irá soltando poco a poco el almidón.

Podéis utilizar la leche vegetal que queráis, yo ya sabéis que habitualmente uso la de arroz y en este caso también, pero también lo he hecho con leche de soja y de avena y el resultado es igual de bueno.

Dejamos el arroz en la leche durante mínimo media hora. Después añadimos la cáscara del limón y un palito de canela junto con el edulcorante.

Lo tenemos que dejar cociendo a fuego lento durante hora y media o hasta que coja el espesor que queráis e iremos removiendo de vez en cuando con una cuchara de palo para evitar que se nos apelmace y se nos formen grumos.

Hay gente a la que le gusta un poco más líquido y otr@s lo prefieren más espeso pero recordar siempre que es mejor que cuando termine de cocer quede un poco líquido porque al enfriar va a espesar más.

Cuando haya pasado el tiempo de cocción retiramos del fuego y quitamos la cáscara de limón y la canela.

Servimos en recipientes individuales y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Cuando el arroz haya enfriado por completo tapamos los recipientes con un film transparente y los guardamos en la nevera.

A la hora de servirlos espolvoreamos un poco de canela en polvo por encima.

On egin.

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