MINI BIZCOCHOS DE CHOCOLATE EN MICROONDAS (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


A los buenos miércoles flaner@s!! Qué tal fue el martes 13? Supongo que habrá por ahí algun@ supersticios@ que ayer esquivaría escaleras y gatos negros como cosa mala jaja. 

Yo no soy supersticiosa, lo reconozco, y de hecho mi número de la suerte es el 13 pero por si acaso ayer desistí de pasar por debajo de una escalera que tampoco es plan de arriesgarse así a lo tonto a que se te caiga el técnico de la compañía telefónica de turno encima y darle la razón a alguna amiga temerosa de los martes 13 (soy buena y no revelaré su nombre no vaya a ser que luego tome represalias contra mí por chivata jaja).

Bueno, yo estas semanas sigo recuperándome, y en plan vaga total, así que sigo tirando de recetario de reserva. La de hoy es una receta de vaguería total y absoluta, es una receta de las que se hace rápido no, lo siguiente, así para cuando no hay ganas de hacer nada pero nos apetece algo rico, dulce y con chocolateeee (imaginaos esto como cuando Homer Simpson piensa en una de sus rosquillas, así babeando, pues yo estoy igual cada vez que pienso en estos bizcochitos jiji).

Esta receta se me ocurrió un día en la que estaba haciendo un bizcocho de manzana, no calculé bien los ingredientes y me sobraba un poco de todo, así que me puse a trastear y salió esto. 

Os cuento lo que llevan? Si verdad?: 2 cdas. de harina de arroz, 2 cdas. de cacao en polvo, 1 chorrito de edulcorante líquido, 1/2 cdita. de levadura química, 2 cdas. de aceite de oliva y 6 cdas. de leche de avena. 

Sólo tenemos que echar en un bol primero los ingredientes secos, luego los húmedos y mezclar hasta conseguir una masa homogénea.

Una vez lista la mezcla con ayuda de dos cucharas vamos colocando en un molde apto para microondas la masa y rellenando cada uno de los huecos (yo usé uno para minicupcakes).

Dejamos reposar 5 minutos a temperatura ambiente y luego metemos en el microondas a potencia máxima durante 1 minuto.

Sacamos y dejamos enfriar un poco dentro del molde porque si los desmoldamos cuando estén calientes se nos van a romper. A medida que se van enfriando endurecen.

Cuando se hayan atemperado los sacamos del molde y los dejamos enfriar por completo sobre una rejilla y ya tenemos el capricho de la semana listo para zampar.

On egin.

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