PAN DE CHÍA Y SÉSAMO CON CALDO DE VERDURAS (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Una nueva semana, una nueva receta y continuamos aprendiendo a hacer más cosas ricas. Después del parón navideño, me he puesto otra vez manos a la obra a trastear con el pan, y al final ha salido un experimento bastante bueno la verdad. Es un pan con un sabor curioso, tal vez porque en vez de agua le eché caldo de verduras. Es que tenía uno recién hecho que estaba buenísimo y decidí aprovecharlo y de verdad que resultó genial. La textura no es que haya cambiado, pero el sabor sí.

Este pan es de un curso gratuito de Virginia Sar. No sé si la conocéis es una cocinera argentina especializada en preparaciones sin gluten, os recomiendo que le echéis un ojo a sus recetas, merecen la pena. 

El caso es que decidí hacer este pan, pero con algún tuneo como no. Ella utiliza un mix de harina casero, que yo siempre tengo a mano, preparado igual que ella, en un bote listo para usar. Viene muy bien para preparaciones panificables. Para 1 kg. de harina se ponen 300 gr. de harina de arroz, 300 gr. de fécula de mandioca o de patata (esta vez lo hice con fécula de mandioca porque no tenía suficiente fécula de patata) y 400 gr. de almidón de maíz.

Para hacer esta receta de pan, vamos a necesitar 200 gr. de este mix, 90 gr. de harina de trigo sarraceno, 10 gr. de sal, 1 cdita. de goma xantana, 1 cdita. de psyllium, 1 cdita. de polvo de hornear, 50 ml. de caldo de verduras, 1 huevo, 10 gr. de semillas de chía y 30 gr. de semillas de sésamo, 1 cda. de sirope de agave, 7 gr. de levadura seca de panadero y 200 ml. de agua tibia.

Si no queréis arriesgaros el caldo de verduras lo podéis sustituir por la misma cantidad de AOVE.

Primero vamos a activar la levadura, así que templamos el agua en el microondas, le echamos el sirope de agave y la levadura de panadero y removemos. Esperamos unos 5 minutos hasta que empiece a espumar. 

De mientras, en un bol mezclamos todos los ingredientes secos. Echamos luego el agua con la levadura, el huevo y el caldo de verduras. 

Removemos todos los ingredientes para que no nos salgan grumos. Os recomiendo que lo hagáis a mano o a lo sumo con una batidora porque con una amasadora no lo conseguiríamos, ya que esta masa es bastante líquida.

Cuando consigamos una masa homogénea añadimos las semillas de chía y de sésamo. 

Ahora forramos un molde con papel vegetal y volcamos la preparación en él. Lo dejamos levar en un lugar cálido durante una media hora. 

Este pan no nos va a subir mucho, ni durante el levado ni durante el horneado.

Una vez pasada la media hora, nos humedecemos las manos con agua y alisamos la parte de arriba del pan para que quede más bonito. En este momento también podemos aprovechar para agregar unas cuantas semillas más por encima, aunque yo esta vez no lo hice.

Ahora llevamos al horno a 170º durante 10 minutos hasta que se dore un poquito la corteza y luego subimos a 180º 30 minutos más.

En esta receta no necesitamos humedad en el horno, por lo que no hay que poner en el fondo un recipiente con agua.

Cuando al golpearlo por debajo suene a hueco, nuestro pan está hecho. Lo dejaremos enfriar sobre una rejilla.

Es un pan con una miga húmeda, que aguanta muy bien el congelado y el descongelado y apenas se desmiga.

On egin.

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