ROSCÓN DE REYES (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


Pues ya hemos terminado el 2017 afortunadamente y estrenamos nuevo año, y como no podía ser de otra manera, tenemos que inaugurarlo con una receta de roscón.

Estos días me he vuelto loca buscando por ahí recetas. El año pasado hice mi primer roscón de reyes, y la verdad es que quedó estupendo, pero era un roscón glutanero y con azúcar pero sin leche para mi peque. 

Este año he querido darle una vuelta de tuerca más y hacerlo sin azúcar añadido pero lo mejor, sin gluten. Pero ya por rizar aún más el rizo, quería hacerlo rápido, más que nada porque ya he cocinado bastante estos días, y estoy saturada jaja.

Al final ayer encontré lo que estaba buscando pero aún así hice cambios y el resultado es espectacular. En poco más de dos horas, incluyendo el tiempo de levado tenemos un roscón de buen tamaño con un sabor y una textura magníficos.

Queréis que os cuente ya la receta no? Pues ala, vamos a ello. Vamos a necesitar 400 gr. de almidón de maíz, 4 huevos, 70 gr. de margarina, 10 ml. de edulcorante líquido, 120 gr. de leche de arroz, 20 gr. de levadura fresca, 15 gr. de sirope de agave, 1 chorrito de licor (opcional), 15 gr. de agua de azahar, 10 gr. de goma xantana, 10 gr. de psyllium, 20 gr. de lecitina de soja, 6 gr. de sal y la ralladura de 1 limón y de 1 naranja.

Para que salga bien la masa y los ingredientes se integren correctamente tanto los huevos como la margarina tienen que estar a temperatura ambiente. 

Dicho esto lo primero que vamos a hacer es rallar la cáscara de un limón y de una naranja y reservarlos. Acordaros que si no son ecológicos tenéis que lavarlos muy bien antes para eliminar cualquier resto de pesticida de la piel y rallar sólo la piel sin la parte blanca, porque ésta amarga mucho.

Después tenemos que hacer un gel con la lecitina de soja. Yo la tenía en gránulos y lo que hice fue triturarla con un molinillo de café hasta convertirla en polvo y añadirle dos cucharadas de la leche de arroz que tenemos para la receta. Removí bien con una cuchara hasta que se disolvió por completo y reservé.

La lecitina de soja nos va a ayudar a que el roscón sea más blandito y esponjoso y a que nos congele y descongele mejor en caso de que queramos congelarlo claro. 

El resto de la leche lo vamos a templar un poco en el microondas y a disolver la levadura en ella y también vamos a reservar.

Ya veis que antes de empezar tenemos que hacer unas cuantas cosas, pero ahora ya es todo muy sencillo. 

Vamos a poner los huevos en el bol de la amasadora y a batirlos hasta conseguir una crema espumosa. En ese momento añadimos el agua de azahar, el licor (yo eché whisky que era lo que tenía a mano, pero nos vale también por ejemplo ron, luego no os preocupéis que el sabor no se nota, pero ayuda a realzar el toque que le da el agua de azahar), el sirope de agave, la mitad del almidón de maíz, la leche tibia junto con la levadura diluida y el gel de lecitina de soja y mezclamos bien hasta integrar todos los ingredientes.

Ahora agregamos la otra mitad del almidón de maíz, la sal, la goma xantana, el psyllium y las ralladuras de limón y naranja y amasamos hasta conseguir una masa homogénea y pegajosa. Cuando la tengamos, vamos a añadir a la mezcla la margarina a temperatura ambiente poco a poco. 

Nos va a quedar una masa brillante y esponjosa. La vamos a dejar reposar unos minutos tapada en el mismo bol de la amasadora.

Mientras preparamos la bandeja de horno donde vamos a hornear nuestro bizcocho cubriéndola con un papel vegetal.

Ahora volcamos la masa sobre la bandeja de horno y nos mojamos las manos con agua para que la masa no se nos pegue. Vamos a ir dándole forma de rosco a la masa, haciéndole un agujero en medio. Para que al levar y hornear el agujero no se cierre, colocaremos en el centro un recipiente redondo para horno. En este paso es donde aprovechamos para esconder el haba y el rey, pero yo no lo hice, porque fijo que el haba me toca a mí, así que decidí no correr riesgos jeje.


Hecha la forma del rosco, vamos a dejar reposar en un lugar templado y sin corrientes de aire durante una hora o hasta que triplique su tamaño. Yo lo dejé en el horno como siempre, pero esta vez no tapé la masa ni puse un recipiente con agua caliente para generar humedad, no hizo falta.

Cuando haya subido la masa, pintamos con huevo batido y adornamos como queramos. Ya veis que yo puse unas cerezas y también un poco de edulcorante granulado con un poco de agua por encima imitando el azúcar escarchado típico de estos dulces. Pero lo podéis adornar con almendras laminadas, con naranjas confitadas sin azúcar, con lo que queráis.

Por último lo metemos en el horno a 190º durante aproximadamente 18-20 minutos con calor arriba y abajo. Si veis que se os dora demasiado por arriba, que al llevar huevo es lo más probable, lo cubrís con un papel de aluminio hasta que termine de hacerse y listo.

Cuando esté lo dejamos enfriar sobre una rejilla.


Os dejo una foto de la miga para que veáis lo esponjosa que queda y bueno, también para daros un poco de envidia jeje.

On egin.

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