GALLETAS DE DOS COLORES (sin gluten, sin leche y sin azúcar añadido)


No sé vosotro@s pero yo de verdad llevo muy mal eso de volver a la rutina después de las navidades, digo a la rutina no en cuanto a horarios si no en cuanto a comidas. 

Y vale que el cuerpo te pide un batido detox o 20 en vena urgente, pero hay una voz interior que te dice chocolateeeeee, polvoroneeeees, mazapaneeees, turrooon,.... y claro en casa todavía quedan restos de todo esto y las miniflaneras siguen zampando y ains que difícil se hace la cuesta de enero de verdad.

Pero bueno aún así yo no me voy a resistir a darme un caprichito de los míos y aprovechando que el otro día encontré unas galletas en www.masalladelgluten.com que me parecieron originales, decidí hacerlas y tunearlas porque a pesar de que son sin lácteos y sin azúcar añadido, había ingredientes que no tenía en casa, así que improvisé un poco y la verdad que me sorprendió, quedaron unas galletas tiernas y con un sabor espectacular.

Os cuento lo que usé para hacer esta versión de las galletas de dos colores: 100 gr. de harina de arroz, 40 gr. de almidón de maíz, 80 gr. de almidón de yuca, 10 ml. de edulcorante, 160 gr. margarina, 5 ml. extracto de vainilla y 60 grs. de cacao en polvo.

Primero hacemos la masa blanca, la de vainilla. Ponemos en un bol la mitad de la harina de arroz, la mitad del almidón de maíz, la mitad del edulcorante, la mitad de la margarina y el extracto de vainilla. Amasamos a mano hasta tener una masa consistente y formamos una bola que envolvemos en papel film. La metemos al congelador durante 5 minutos para que la margarina se endurezca y la masa coja un poco de cuerpo, así nos resultará más fácil trabajar con ella.

Ahora nos toca la masa de chocolate. Repetimos el proceso anterior, sólo que en vez del extracto de vainilla, añadimos el cacao. Hacemos también una bola, la envolvemos con film transparente y metemos al congelador 5 minutos.

Pasado el tiempo, sacamos ambas masas del congelador y las extendemos por separado con ayuda de un rodillo formando un rectángulo. Podemos cortar los bordes con un cuchillo para que nos queden rectos. Cada masa tiene que tener un grosor de medio centímetro aproximadamente.

Hacer las galletas ahora es muy fácil, solo tenemos que poner la masa blanca sobre la negra y enrollarlas hasta formar un rulo. 

Al ir enrollando las masas se nos pueden hacer grietas, pero las vamos arreglando con las manos. 

Envolvemos el rulo de masa en film transparente y lo metemos en el congelador una media hora hasta que se endurezca un poco. Tampoco se tiene que congelar, porque si no al cortar las galletas se nos van a romper.

Precalentamos el horno a 150º y de mientras sacamos el rulo de masa de galletas del congelador y vamos cortando porciones circulares del grosor que queramos y poniéndolas en una bandeja de horno con papel vegetal. 

Tener en cuenta que cuanto más gorditas sean, más tiempo de horno necesitarán.

Podemos ponerlas bastante juntas, porque como no llevan levadura apenas van a crecer.

Sólo necesitamos 5 minutos de horno. Acordaros que siempre os digo que las galletas tienen que quedar blanditas, aunque parezca que no están hechas sí lo están, que luego al enfriar sino se nos quedan duras como piedras.

On egin.

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