BIZCOCHO MIL LÁMINAS DE MANZANA (sin gluten, sin leche, sin azúcar añadido y sin levadura)

ElFlanB_BizcochoMilLaminasDeManzana

Al paso que voy creo que voy a acabar la existencia de manzanas pero es que es una de mis frutas favoritas así que cada vez que veo una receta que lleva manzanas o la hago o reviento y con este bizcocho pues no iba a hacer una excepción.

Esta receta la vi en un blog para celiacos que se llama dulcetradicçion pero la adapté para que además de no tener gluten tampoco llevara ni azúcar ni lácteos ni tampoco levadura y además modifiqué algunas cantidades respecto a la receta original.

Para hacer esta pasada de bizcocho utilicé 4 manzanas Royal Gala (o las que queráis, pero estas me encantan y son las que compro casi siempre), 2 huevos L, 100 ml. de leche de arroz, 50 gr.  de almidón de maíz, 10 ml. de edulcorante líquido, 20 gr. de harina integral de arroz, 20 gr. de margarina fundida, 1 cdita. de bicarbonato, 1 cdita. de vinagre de manzana, 10 ml. de extracto de vainilla, 1/2 cdita. de sal y canela al gusto para espolvorear por encima.

Primero precalentamos el horno a 200º y mientras en un bol batimos los huevos con el edulcorante hasta conseguir una mezcla espumosa y que doble su tamaño.

Añadimos a los huevos la margarina (o mantequilla vegetal fundida), la leche y el extracto de vainillla y de nuevo batimos todo.

Agregamos la harina integral de arroz y el almidón de maíz junto con el bicarbonato, el vinagre de manzana y la sal y mezclamos con ayuda de una espátula.

Reservamos la masa y nos ponemos con las manzanas.

Yo les he dejado la piel, las he lavado y limpiado meticulosamente y con un descorazonador les he quitado el centro.

Las he partido a la mitad y como no tengo mandolina, que sería lo ideal, porque aunque no lo haya dicho aún, hay que cortar las manzanas en láminas muy finitas, me he arreglado muy bien con un pelador de verduras, han salido unas láminas finas y todas del mismo grosor.

Bueno pues eso, que después de apaños varios, cuando tengamos las manzanas laminadas, las integramos en la masa y las empapamos bien con ayuda de una espátula o una cuchara de madera.

Engrasamos, enharinamos y forramos un molde con papel de hornear y vertemos la mezcla.

Horneamos durante 45 minutos a 200º.

Cuando lo saquemos, lo dejamos enfriar sin sacar del molde sobre una rejilla, porque es un bizcocho que queda muy húmedo y si lo desmoldamos en caliente se nos va a desmontar.

Antes de comérnoslo le he espolvoreado un poco de canela por encima.

Por cierto, que tampoco hace falta que se enfríe del todo para hincarle el diente porque lo podéis comer tanto frío como templado, está espectacular de todas las maneras.

On egin.

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