PASTAS DE TE CON MANGA PASTELERA (sin leche)


No soy excesivamente aficionada a este tipo de pastas pero mi madre siempre las tiene en casa, son las típicas que se sacan cuando viene alguien de visita,  pero mi peque cuando va donde la abuela por muy escondidas que las tenga las acababa encontrando y zampandoselas con el consiguiente ataque de urticaria que le provocan porque llevan leche. 

Su médico lógicamente se las prohibió y no veáis que disgusto se pilló mi pobre así que para intentar contentarla empecé a trastear por libros y por Internet hasta que encontré una receta relativamente fácil de hacer y de tunear.  Y adivináis? La encontré!!

Aquí os dejo los ingredientes: 250 gr. harina, 185 gr. mantequilla de coco, 75 gr. azúcar glas, 2 huevos, mermelada de albaricoque, chocolate para fundir, azúcar glas, zumo de limón y canela para decorar.
Lo primero es sacar la mantequilla de la nevera unas horas antes para que esté a temperatura ambiente y nos resulte más fácil de trabajar. 

En un bol ponemos la mantequilla y el azúcar glas y batimos la mezcla hasta que esté todo bien integrado. Entonces añadimos los huevos, de uno en uno, hasta que se incorporen bien. 

En este momento, añadimos la harina tamizada. poco a poco y vamos batiendo con un batidor a mano pero despacio. Si la masa nos queda muy líquida, la metemos a la nevera un rato para que coja más consistencia.

Y listo, ya tenemos la masa de nuestras galletas. Ahora la metemos en una pistola para galletas o sino tenemos, en una manga pastelera. Si elegimos esta última opción, es mejor utilizar la boquilla de estrella. Si por el contrario usamos una pistola de galletas, ya sabéis que tienen diferentes boquillas que nos permiten crear galletas con muchas más formas. Escoger la que más os guste. En mi caso las hice con manga pastelera porque en ese momento no tenía pistola de galletas.

Las galletas las vamos haciendo sobre la bandeja de horno en la que previamente habremos colocado un papel vegetal. Tenemos que dejar espacio entre ellas porque al meterlas en el horno, van a crecer un poco y tampoco es plan de que se nos peguen unas a otras. 

Siempre se me olvida, pero en todas las recetas hay que precalentar el horno y esta receta no iba a ser la excepción. Lo precalentamos a 200º y metemos las galletas unos 10' se hacen muy rápido porque son finitas. El tiempo como siempre es orientativo, tenéis que sacarlas cuando veáis que los bordes empiezan a estar dorados. Al sacarlas del horno tienen que estar blanditas porque luego al enfriar se van a endurecer.

Las dejamos enfriar sobre una rejilla y una vez frías del todo es el momento de decorarlas. Ahí tuve ayuda de mis brujitas. Unas las decoramos con chocolate, fideos de colores y de chocolate y otras con una glasa de limón que hice en plan rápido con el azúcar glass y el zumo de limón. Podéis también juntar dos galletas y ponerles mermelada en medio, o echarles por encima una mezcla de azúcar y canela o lo que queráis, hay tantas opciones como dé de sí vuestra imaginación.

On egin.


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