PANES DE LECHE CON PEPITAS DE CHOCOLATE (sin azúcar añadido y sin leche)


Estos panes están buenisisisisisimos y son súper fáciles de hacer. Os diré que la receta admite cualquier tipo de leche, incluyendo la leche de vaca, pero como en casa algunos no podemos tomar leche de origen animal pues los hacemos con leche vegetal. Lo bueno es que por lo visto quedan bien con cualquier leche que elijas, esta vez los hice con leche de arroz y ummmmm que buenos!!! pero también los he hecho con leche de avena y saben genial.
Un secreto: estos bollitos pretenden ser la versión casera de esos que venden en el supermercado con pepitas de chocolate. Recién hechos saben muy ricos y después de unas horas también y la textura no cambia, siguen siendo esponjosos.
Bueno no me enrollo más y os cuento lo que llevan para que podáis poneros manos a la obra y zamparoslos: 250 ml. de leche, 30 gr. de levadura prensada o 2 sobres de levadura de panadería, 50 gr. de margarina, edulcorante líquido o 50 gr. de azúcar, una cdta de café de sal, 500 gr. de harina, pepitas de chocolate negro (opcionales.)
Lo primero de todo calentamos la leche que hayamos elegido hasta que esté tibia y luego le añadimos la levadura. Removemos la leche para que la levadura se disuelva y cuando esté bien derretida, ponemos en un bol la leche junto con la margarina (originalmente la receta se hace con mantequilla, pero la he sustituido por una margarina vegetal que no lleva nada de leche), el edulcorante líquido (si lo preferimos lo podemos sustituir por azúcar) y una pizquita de sal. Removemos un poco y añadimos a esta mezcla la harina previamente tamizada para evitar grumos y las pepitas de chocolate negro.
Cuando ya tenemos nuestra masa, la trabajamos unos 10 minutos, y la dejamos reposar tapada en un sitio sin corrientes unas 2 o 3 horitas.
Pasado este tiempo, hacemos unas bolas de masa y las ponemos en la bandeja de horno sobre un papel vegetal. Pintamos la masa con leche  y le ponemos de adorno unas pepitas de chocolate por encima. Metemos al horno precalentado previamente a 180º-200º unos 15 o 30 minutos, eso ya depende de vuestro horno. Los bollitos tienen que quedar blanditos cuando salen del horno porque al enfriar se van a endurecer. Los ponemos a enfriar sobre una rejilla.
Listo ya tenemos una rica merienda o un magnífico desayuno para los peques.

On egin.


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