GALLETAS DE JENGIBRE (sin leche)


Esta receta es perfecta para hacer con los peques de la casa, les encanta decorarlas, eso sí lo de limpiar todos los pegotes de glasa que quedan esparcidos por casi toda la cocina (no preguntéis como) no les divierte nada.

Os diré que la receta en cuestión la encontré en un libro de cocina que una de mis hijas trajo de la biblio pero la he "tuneado" un poquito.

Esto es lo que necesitaremos: 125 gr. de azúcar moreno, 1 cdta. de jengibre en polvo, 1 cdta. de canela en polvo, 1/2 cdta. de bicarbonato, 1/2 cdta. de sal, 100 gr. de miel, 80 ml. de leche de arroz, 210 gr. harina para la masa y algo más para estirar la masa.

Para decorarlas haremos una glasa con 125 gr. de azúcar glas y 3-4 cucharadas de leche de arroz. 

Y ahora vamos al lío.

Lo primero, vamos a precalentar el horno a 200º. De mientras, mezclamos en un cuenco el azúcar, el jengibre, la canela, el bicarbonato y la sal. Añadimos la miel y la leche de arroz y vamos incorporamos poco a poco la harina hasta lograr una masa con una textura homogénea.

Advierto que la masa queda bastante húmeda y pegajosilla. Espolvoreamos una superficie lisa con un poco de harina y estiramos la masa con un rodillo. La dejamos más o menos de un grosor de 0,5 cm. 

Cortamos las galletas con un molde con forma de hombrecito de jengibre (o el que queráis, que también pueden ser redondas, cuadradas o con la forma que más rabia os dé) y las vamos poniendo en la bandeja de horno en la que habremos puesto antes un papel vegetal. Tenemos que ponerlas un poquito separadas entre sí, porque aunque no llevan levadura, sí llevan bicarbonato por lo que van a subir un poquito y no es plan de que se nos peguen unas galletas a otras en el horno. 

Horneamos unos 10' hasta que los bordes estén doraditos y el centro ligeramente blando.  Hay que tener presente que al enfriarse endurecerán y las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez estén frías empieza lo divertido para los peques, decorarlas, así que en un recipiente mezclamos el azúcar glas con 3 cucharaditas de leche de arroz hasta que nos quede con la consistencia adecuada que nos permita dibujar. No nos tiene que quedar muy líquido, por lo que es mejor ir echando la leche poco a poco, que luego ya no tiene remedio.

Metemos la glasa en unos canutillos que podemos hacer con el papel de horno y listo, a decorar se ha dicho!!.

Mis hijas no tienen paciencia así que se las zamparon mientras las iban decorando pero lo lógico es esperar un poco a que la glasa se endurezca.

Con esta receta nos salen unas 24 galletas, que podemos conservar durante una semana aproximadamente en un recipiente hermético o en una lata de metal.

On egin.


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